Sientas a la familia juntaPermites que todos coman a la misma hora, en la misma mesa.
Hay familias que comen por turnos porque no alcanzan las sillas. Esas que tienes arrumadas en la azotea o el depósito pueden completar una mesa donde todos se sienten juntos.
← Ver toda la donación de mueblesLas sillas son de esos muebles que solo se notan cuando faltan. Hay hogares donde no alcanzan para que la familia se siente junta a comer.
En muchas casas de bajos recursos se come por turnos, de pie o sentados en el suelo, simplemente porque no hay asientos suficientes. Lo mismo ocurre en comedores populares, aulas improvisadas y locales comunales, donde siempre faltan sillas para atender a todos.
Si tienes sillas arrumadas en la azotea, el depósito o la oficina, en lugar de dejarlas ahí acumulando polvo, puedes donarlas. No hace falta que sean un juego completo ni que combinen entre sí: lo que importa es que sean seguras y estén firmes.
Coordinamos el día, llegamos con la movilidad y nuestro equipo se encarga de cargarlas. Tú solo nos abres la puerta.
Sientas a la familia juntaPermites que todos coman a la misma hora, en la misma mesa.
Apoyas espacios comunitariosComedores populares y locales vecinales siempre necesitan asientos.
Ayudas a los niños a estudiarUna silla y una mesa hacen que hacer la tarea deje de ser un problema.
Cuidas a los adultos mayoresSentarse con respaldo y firmeza previene caídas y dolores.
Evitas que terminen en la basuraUn mueble que aún sirve sigue cumpliendo su función en otra casa.
Liberas espacio en casaRecuperas la azotea o el depósito sin cargar nada ni pagar flete.
Fomentas la solidaridadInspiras a otros a compartir lo que ya no usan.
Muchas familias no cuentan con asientos suficientes para todos sus miembros y terminan comiendo por turnos o en el suelo. Donar sillas en buen estado les permite reunirse, compartir y usar su espacio con normalidad. Además, comedores populares y locales comunales las necesitan de forma constante.
No. Recibimos sillas sueltas, desparejas o de distintos modelos. No es necesario que combinen entre sí ni que formen un juego. Lo único que pedimos es que estén firmes y sean seguras para sentarse. Una sola silla en buen estado ya es de utilidad.
Que sean seguras al sentarse: con las patas firmes, el asiento entero y el respaldo bien sujeto. Recibimos sillas de comedor, cocina, escritorio, oficina, giratorias, taburetes, banquitos, mecedoras y sillas de bebé. No recibimos sillas con patas rotas o faltantes, asiento vencido, respaldo suelto, óxido avanzado ni tapiz con humedad, hongos u olor fuerte.
Recibimos mesas, sofás, camas, colchones, roperos, armarios, alfombras y estantes en buen estado. También aceptamos ropa, calzado, electrodomésticos y otros artículos útiles. Y si ahora no tienes muebles para donar, puedes colaborar difundiendo nuestra labor u organizando una campaña de recolección en tu comunidad.
Escríbenos y coordinamos el recojo gratuito. Nosotros las cargamos. Lunes a domingo, de 8:00 a 18:00, en cualquier distrito de Lima.
Quiero donar
Av. Cordillera Occidental, Asoc. Padres de Familia, Mz B, Lot 10A, Delicias de Villa, Chorrillos — Lima, Perú.
📞 963 588 094 · ✉️ hola@daresdar.pe