Donación de sillas

¿Tienes sillas que ya no usas? Dónalas y suma un lugar.

Hay familias que comen por turnos porque no alcanzan las sillas. Esas que tienes arrumadas en la azotea o el depósito pueden completar una mesa donde todos se sienten juntos.

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Por qué importa

Un asiento para cada uno

Las sillas son de esos muebles que solo se notan cuando faltan. Hay hogares donde no alcanzan para que la familia se siente junta a comer.

En muchas casas de bajos recursos se come por turnos, de pie o sentados en el suelo, simplemente porque no hay asientos suficientes. Lo mismo ocurre en comedores populares, aulas improvisadas y locales comunales, donde siempre faltan sillas para atender a todos.

Si tienes sillas arrumadas en la azotea, el depósito o la oficina, en lugar de dejarlas ahí acumulando polvo, puedes donarlas. No hace falta que sean un juego completo ni que combinen entre sí: lo que importa es que sean seguras y estén firmes.

Coordinamos el día, llegamos con la movilidad y nuestro equipo se encarga de cargarlas. Tú solo nos abres la puerta.

Sí recibimos

  • Sillas de comedor, cocina y escritorio
  • Sillas de oficina y giratorias
  • Taburetes, banquitos y mecedoras
  • Sillas de bebé y de comer
  • Con las patas firmes y el asiento entero

No recibimos

  • Con patas rotas, sueltas o faltantes
  • Con el asiento vencido o partido
  • Con el respaldo suelto o quebrado
  • Con óxido avanzado en la estructura
  • Con el tapiz mojado, con hongos u olor
Siete motivos

¿Por qué es importante donar sillas?

i.

Sientas a la familia juntaPermites que todos coman a la misma hora, en la misma mesa.

ii.

Apoyas espacios comunitariosComedores populares y locales vecinales siempre necesitan asientos.

iii.

Ayudas a los niños a estudiarUna silla y una mesa hacen que hacer la tarea deje de ser un problema.

iv.

Cuidas a los adultos mayoresSentarse con respaldo y firmeza previene caídas y dolores.

v.

Evitas que terminen en la basuraUn mueble que aún sirve sigue cumpliendo su función en otra casa.

vi.

Liberas espacio en casaRecuperas la azotea o el depósito sin cargar nada ni pagar flete.

vii.

Fomentas la solidaridadInspiras a otros a compartir lo que ya no usan.

Preguntas frecuentes

Antes de donar tus sillas

¿Por qué debería donar sillas?

Muchas familias no cuentan con asientos suficientes para todos sus miembros y terminan comiendo por turnos o en el suelo. Donar sillas en buen estado les permite reunirse, compartir y usar su espacio con normalidad. Además, comedores populares y locales comunales las necesitan de forma constante.

¿Tienen que ser un juego completo?

No. Recibimos sillas sueltas, desparejas o de distintos modelos. No es necesario que combinen entre sí ni que formen un juego. Lo único que pedimos es que estén firmes y sean seguras para sentarse. Una sola silla en buen estado ya es de utilidad.

¿En qué estado deben estar?

Que sean seguras al sentarse: con las patas firmes, el asiento entero y el respaldo bien sujeto. Recibimos sillas de comedor, cocina, escritorio, oficina, giratorias, taburetes, banquitos, mecedoras y sillas de bebé. No recibimos sillas con patas rotas o faltantes, asiento vencido, respaldo suelto, óxido avanzado ni tapiz con humedad, hongos u olor fuerte.

¿Qué otros muebles puedo donar?

Recibimos mesas, sofás, camas, colchones, roperos, armarios, alfombras y estantes en buen estado. También aceptamos ropa, calzado, electrodomésticos y otros artículos útiles. Y si ahora no tienes muebles para donar, puedes colaborar difundiendo nuestra labor u organizando una campaña de recolección en tu comunidad.

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Dona tus sillas, suma un lugar en la mesa

Escríbenos y coordinamos el recojo gratuito. Nosotros las cargamos. Lunes a domingo, de 8:00 a 18:00, en cualquier distrito de Lima.

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